Skip to main content

Durante estos días se conocieron proyecciones que ponen al metal por sobre los US$ 6, sin embargo, aún existe cautela en la industria local para lo que se viene los próximos años.

El precio del cobre volvió a repuntar después de algunas semanas en las que se estancó cerca de la barrera de los US$ 4. Ayer registró un alza de 1,96%, que llevó al metal a transarse en US$ 4,16, con lo que acumula un incremento de 18% en lo que va del año y exhibe un valor promedio de US$ 3,88 la libra en 2021. El avance se explica por las mejores perspectivas que existen en el mercado, con noticias que vienen de las principales potencias que muestran un mejor desempeño, dejando atrás algunos efectos económicos de la pandemia.

“El mercado había estado un poco estancado, pero hay que ver si esto es puntual o no. No obstante, se está rumoreando que una provincia china va a endurecer los estándares de producción del aluminio, pero lo que la gente piensa es que podría extenderse a otros metales y a otras regiones de China, lo que podría reducir la oferta”, explica el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

“Estados Unidos presentó una serie de datos macroeconómicos, entre ellos el PMI Manufacturero de la Fed de Filadelfia, que registró un importante incremento. Este dato superó con creces las expectativas, pero lo más importante fue que se ubicó sobre los 50 puntos, lo que indica que se empezó a expandir, algo que no ocurría desde el inicio de la pandemia”, añadió el jefe de análisis de XTB Latam, José Raúl Godoy.

Proyecciones

Durante los últimos días se han conocido distintas estimaciones que aseguran que la cotización del mineral podría superar incluso los US$ 6 por libra, producto de la importante demanda que se prevé en esta década, entre otros factores, por el boom de la electromovilidad y las energías renovables, que usan una mayor cantidad de cobre. En este escenario, Guajardo pone paños fríos y hace un llamado a la cautela, ya que, a su juicio, debido a la presión que existe por tener una mayor producción, podrían generarse cambios disruptivos.

“Estos cambios podrían ser bastante revolucionarios, y más allá de la automotización o la robotización, podrían ir de la mano de modificaciones metalúrgicas potentes a la hora de procesar el cobre. La hidrometalurgia va a ir ganando cada vez más espacio, permitiendo procesar minerales de diferente tipo y de menor ley, y eso nadie lo está poniendo en la ecuación. Implica que se podría producir más cobre con estas mejoras que podrían ser importantes para el balance del mercado”, explica.

La explotación minera sucede en las zonas de mejores leyes de los yacimientos, que justamente son las de menor extensión, por lo que hacer rentable el procesamiento de sectores con menor cantidad de cobre podría abrir la puerta para acceder a importantes reservas del mineral.

Fuente: El Mercurio