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El precio del cobre sigue brillando, pero la incertidumbre política impediría que los dos mayores productores globales se beneficien como deberían.

Por Juan Saldarriaga V.

Los inversionistas mineros observan con atención el devenir político en Chile y el Perú, los dos mayores productores mundiales de cobre. ¿Qué posibilidades tienen ambos países para aprovechar el “boom” del metal rojo? Responde Juan Carlos Guajardo, ex director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre (Cesco).

La minería del Perú atraviesa tiempos difíciles a pesar del buen precio del cobre. ¿Cómo ven esta situación desde Chile?

La verdad es que los analistas vemos al Perú con preocupación, pero no tenemos mucho tiempo para preocuparnos por ustedes porque estamos bastante preocupados con nosotros ahora. Sin embargo, hay dos cosas que resaltar: una es que la crisis política en Perú se ha mantenido por un período muy largo. Son varios años que los presidentes peruanos han terminado sus mandatos con dificultades. Y lo otro, es la virulencia de los conflictos sociales, que es algo que en Chile no hemos tenido todavía.

El lugar común en ambos países ahora es el tema de la nacionalización de la minería. En el Perú eso parece haber sido dejado de lado. Pero ¿cómo es en Chile?

La situación política está muy complicada en ambos países. Hay muchas similitudes, pero también diferencias. Las más importante es que en Chile esta discusión ocurre en el marco de una convención constitucional. Por tanto, lo que se discute puede materializarse, mientras que en Perú la discusión se mantiene todavía en un nivel de discusión política. Esa es una diferencia sustancial.

¿Qué es lo que se pretende nacionalizar en Chile? ¿Todas las minas de cobre y de litio?

Lo que se plantea es nacionalizar toda la minería a gran escala, pero no la pequeña minería, que será exceptuada. Ahora bien, se menciona la palabra nacionalización, pero los recursos mineros ya son propiedad del Estado Chileno. Por tanto, lo que se está proponiendo en la práctica es la estatización de la minería. Es decir, que las compañías mineras en Chile pasen a manos del Estado.

Es el mismo tipo de discusión que había hasta hace poco en el Perú. Pero ¿cuán probable es que esto ocurra en Chile?

La propuesta de nacionalización se aprobó en una de las comisiones de la Convención Constitucional, pero todavía tiene que discutirse en detalle en esa misma comisión. Después de eso tiene que ir al plenario y, si se aprueba allí, tendrá que ser votada en el plebiscito que se realizará en setiembre. O sea, quedan todavía tres pasos relevantes para que llegue a formar parte de la nueva Constitución de Chile.

¿No es algo inmediato entonces?

Eso es importante explicarlo, porque muchas personas pensaban que esto ya era una realidad. Y la verdad es que recién nos encontramos al inicio del procedimiento. Pero eso no significa que el tema carezca de gravedad.

¿Qué tan grave es?

En Chile vas a encontrar dos posiciones. Los que piensan que la propuesta es peligrosa porque la Convención está dominada por grupos de izquierda radical con fuerte sesgo antiminero. Por otro lado, están los que creen que la propuesta es tan descabellada que no se va a poder concretar, porque traería muchas consecuencias desastrosas.

¿Qué consecuencias?

Por ejemplo, las compensaciones que habría que pagar a las empresas mineras serían tan grandes que empobrecerían a Chile de manera importante. Segundo, la nacionalización impactaría en los tratados internacionales. Esto significa que Chile entraría en conflicto con muchos países. Por eso es que un sector de la opinión chilena piensa que la nacionalización no va a prosperar.

Chile alberga las minas de cobre y litio más grandes del mundo. Así que las compensaciones serían exorbitantes.

Así es. Las compensaciones serían de decenas de billones de dólares. Sin embargo, hay empresas mineras que siguen apostando por Chile. Días atrás el gobierno saliente convocó una licitación por litio y tuvo postores. Yo creo que con las empresas también ocurre esto que te mencionaba: unas creen que no va a pasar nada y otras piensan que el riesgo es alto. Para saber qué va a pasar, finalmente, es importante mirar los próximos hitos de este proceso.

¿Qué hitos son esos?

El próximo hito ocurrirá en abril, que es cuando se tendrá el primer borrador del texto constitucional. Eso quiere decir que marzo será clave porque allí se va a concentrar la mayor parte de las votaciones del plenario. Allí es donde vamos a ver quién tenía la razón.

Dicho todo esto, ¿el Perú tiene más opciones para aprovechar el buen precio del cobre? o ¿Chile está mejor parado, pese a todo?

Yo creo que ni Perú ni Chile están bien posicionados para aprovechar el ciclo “boom” del cobre. Es más, pienso que las compañías mineras están empezando a evaluar otras regiones en donde invertir.

¿Qué otras regiones?

Te pongo un ejemplo, BPH, la principal empresa minera del mundo, decidió no invertir en África, pero hace unas semanas dio a conocer que está pensando seriamente en cambiar esa política y comenzar a trabajar allí. También lo ha dicho Freeport -McMoRan, que el tema político se está convirtiendo en una situación muy difícil para las empresas mineras. Eso pasa en todo el mundo, pero Chile y Perú están en la vanguardia de las preocupaciones.

Eso es triste, porque el ciclo de buen precio para el cobre se mantendrá por algún tiempo.

Es verdad. Estamos entrando a un período donde la demanda por cobre va a ser bastante fuerte. Eso es algo claro y evidente por la tendencia de la descarbonización, que ya está empezando a producirse y que configura una buena década para el cobre.

Fuente: Diario El Comercio, Perú. GDA