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Este viernes, el metal alcanzó los US$4, 70 la libra y se proyecta una inyección de dinero al Estado.

Una mezcla de factores incidieron, desde el proyecto de royalty aprobado en la Cámara de Diputados hasta las medidas contra el desempleo en Estados Unidos.

Una buena ensalada de facto U res hizo que la libra de cobre alcanzara el precio más alto de la historia este viernes 7 de mayo, al llegar a US$4,70, de acuerdo a datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). El anterior récord se dio el 14 de febrero de 2011, con un precio de US$4,603 la libra. Entre los ingredientes de la buena noticia —por cada centavo extra de cobre sobre el valor presupuestado, Chile recibe US$20 millones anuales hay de largo y mediano plazo. Otros muy contingentes. Externos e internos. El precio peak de este viernes ratifica la curva ascendente que llevaba el metal rojo hace ya varios meses.

Un factor más que contingente se dio este viernes en Estados Unidos, según explica Marco Riveros, vicepresidente ejecutivo de Cochilco.

“Estados Unidos informó un alza en la tasa de desempleo, que fue de 6,1%, frente al 5,8% que se esperaba, lo que potenció la tendencia a la baja del dólar y presionó al alza la cotización de los commodities mineros”, señala el ejecutivo.

La baja del cobre, que se transa en dólares, incentiva su compra a nivel global, lo que sube el precio.

Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de la consultora especia” lista en minería Plusmining, suma otras dos contingencias.

“Un factor relevante fue la aprobación por la Cámara del proyecto de Royalty minero el miércoles, ya que en el mercado internacional se estima que de hacerse ley tal como está, dejaría fuera de carrera a un cuarto de las minas de Chile y con ello se reduciría la oferta”, señala el ejecutivo.

Otra causa es la caída de la producción de Chile y de Perú, debido a las medidas de protección ante el Covid-19”, agrega.

Daniela Desormeaux, directora de estudios de la consultora Vantaz Group, suma otra contingencia que atañe al Perú.

“También incide lo que está viviendo Perú, el segundo productor del mundo, en cuanto a que las encuestas dan la mayoría al candidato que apunta a nacionalizar la minería y que tiene ideas más extremas. Hay un factor político que está pesando bastante”, explica.

Luis Alberto Reyes, analista de Mercados G, añade los problemas que ha tenido Perú con Las Bambas, una de sus minas más importantes.

“Ha habido bloqueos de caminos y un conflicto que son relevantes considerando la importancia en el cobre del país vecino”, explica.

Las otras causas son más conocidas y tienen que ver con China, el mayor importador de cobre del mundo, y Estados Unidos, la mayor economía del globo.

“China está en pleno plan de recuperación de su economía luego del Covid y para eso elaboró un plan de infraestructura de grandes obras públicas, con puentes, carreteras, edificios públicos, todas obras que demandan mucho cobre, más aún considerando las magnitudes chinas”, señala Reyes.

“Estados Unidos, a su vez, tiene ad portas un plan de recuperación, que está en el Congreso. La estrategia es la misma, grandes obras para generar empleo”, agrega el ejecutivo de Mercados G.

Energías renovables

En el mediano plazo está el proceso de descarbonización mediante la adopción de energías renovables, que debieran desplazar al petróleo, debido a sus altos niveles de emisiones de CO2. Goldman Sach, uno de los grupos de banca e inversión más grandes del mundo, dio un golpe a la cátedra al plantear que no habría descarbonización sin el cobre, al cual llamó “el nuevo petróleo”. Dentro de la descarbonización está la electromovilidad, que también demanda mucho cobre.

“Compañías como Volkswagen, Volvo, entre varias otras, declararon que en pocos años más sólo fabricaron vehículos eléctricos, los que demanda mucho cobre”, explica Reyes.

“A más largo plazo, la electromovilidad es un factor de demanda y de fundamento para el precio que va a permanecer por mucho tiempo. Su mayor impacto lo veremos entre 2025 y 2030 cuando sea algo más masivo”, ratifica Desormeaux.

El ministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, lleva a números el buen pasar del metal rojo.

“El alza récord del cobre es una muy buena noticia. De mantenerse, significará, con el royalty hoy vigente, ingresos adicionales para el Estado por casi US$10.000 millones extras, que nos servirán para atender las urgentes necesidades sociales producto de la pandemia. Este enorme aporte del sector confirma que necesitamos tener una discusión seria sobre el futuro de la minería y su contribución al país, protegiendo empleos y manteniendo nuestro liderazgo mundial”, indica.

Fuente: LUN