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El coletazo se venía venir y finalmente se concretó. Este jueves la libra de cobre cayó 2,97% en la Bolsa de Metales de Londres, llegando a los US$4,2758 respecto al cierre anterior, a consecuencia de la grave crisis que vive Evergrande Group, el segundo mayor desarrollador inmobiliario de China. La semana pasada el grupo dijo que podría incumplir el pago de sus deudas, lo que causó un cuasi terremoto en los mercados y provocó el cierre de las transacciones de sus acciones en las bolsas de Shenzhen y Shanghái.

El grupo, entre otras cosas, construye departamentos de gama media y alta, cuyos propietarios pagan por adelantado. Actualmente tiene 778 desarrollos en 233 ciudades. Fundada en 1997 por el magnate chino Hui Ka Yan, el tercer hombre más rico de China en 2020 según Forbes -su fortuna la estimaron en USS21.800 millones- la compañía, además del brazo inmobiliario, tiene negocios en el rubro de la alimentación, los vehículos eléctricos y hasta un equipo de fútbol, el Guangzhou FC.

Desde su fundación hasta mediados de 2020, la compañía había tenido un enorme crecimiento, debido al boom inmobiliario provocado del gigante asiático. Eso hasta que el tercer trimestre del año pasado, el gobierno chino anunció nuevas reglas para regular el nivel de deudas de los desarrolladores inmobiliarios. La medida impactó duramente a una empresa que había basado su crecimiento en préstamos del sistema financiero. Sucesivamente las clasificadoras de riesgo bajaron su calificación y los bonos de la compañía comenzaron a desvalorizarse y la empresa se vio obligada a vender propiedades con grandes descuentos. La semana pasada la compañía avisó que por sus problemas de liquidez, tenía que suspender la construcción de proyectos. Las estimaciones hablan de una deuda total por US$300. millones, equivalente al PIB de Chile.

Ante la noticia de que el gigante de la construcción estaba a un paso de la quiebra, los mercados globales reaccionaron. “Evergrande es uno de los principales desarrolladores inmobiliarios de China y este país consume más de la mitad del cobre del mundo. A su vez, la construcción explica el 22% de la demanda de cobre de China. De ahí que la crisis de la compañía tenga repercusiones globales a nivel de precio del metal”, explica Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.

La pregunta es qué tan grave puede ser ese impacto. “La caída de 2,97% de la libra de este jueves está dentro de las variaciones normales que puede tener el cobre. Yo diría que estamos en una zona técnica de indecisión y que los próximos días son clave para las proyecciones”, explica Diego Mora, analista senior X TB Latam. “En todo caso hay que tener en cuenta que, si bien en los últimos cuatro meses el cobre cayó 13%, en el último año tuvo un crecimiento de 140%”, agrega.

Para Luis Alberto Reyes, jefe del departamento de mercados de Mercados G, la situación debiera ser pasajera. “Es una sobrerreacción, un susto del mercado que podría durar una o dos semanas. Hay que tener en cuenta que China tiene en curso la ruta de la seda, un proyecto que demandará gran infraestructura y con ello cobre. El G7 y Estados Unidos también están embarcados en proyectos similares”, detalla.

El tema clave está en si el desplome de Evergrande generará un efecto dominó y una crisis sistémica que afecte a otras compañías y al sistema financiero. “Las empresas desarrolladoras de proyectos inmobiliarios trabajan con préstamos del sector financiero, entonces, cuando una de ellas cae, los bancos que financiaron sus proyectos entran en problemas y se genera una cadena”, plantea Guajardo. El nombre que ronda en torno a la crisis es el de Lehman Brothers, el banco que al quebrar en 2008 desató la crisis Subprime.

La gran diferencia, según Guajardo, está en los gobiernos de cada país. “Si se mira la situación desde una perspectiva teórica, Lehman y Evergrande se podrían parecer, porque ambas son grandes entidades muy vinculadas al sistema financiero y que tienen mucha ramificaciones en el mercado. Sin embargo, el gobierno chino tiene una forma de actuar muy diferente y un nivel de intervención sobre la economía mucho mayor. Yo tengo la sospecha de que van a intervenir y detendrán las posibles ramificaciones”.

Fuente: LUN