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El director ejecutivo de Plusmining señala a MINERÍA CHILENA que “las empresas esperan un año más moderado en cuanto a resultados ante la posibilidad de un precio del cobre que se moderará respecto al 2021, lo que también ocurriría con los subproductos”

Frente a la interrogante sobre de qué manera -especialistas de la industria- prevén que sería la demanda de cobre durante este 2022, el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, enfatiza a MINERÍA CHILENA, “el factor incertidumbre será el más importante” en este escenario. No obstante, destaca las principales variables que influirán en el precio del cobre, como costos, inflación y por supuesto, las consecuencias que vayan sucediendo en base al conflicto entre Ucrania y Rusia.

Asimismo, el ejecutivo se refiere a cómo ve el panorama a corto plazo en materia de inversión en minería del cobre y/o del litio.

En base a reportes 2021, se ha dejado entre ver que para la mayoría de las mineras el año pasado fue un buen año en materia de resultados financieros y operacionales debido al precio del cobre. Sin embargo, algunas han adelantado que se proyecta que este año no se vería un panorama similar.  ¿Qué factores resaltaría que serían los principales en incidir en estas estimaciones ?

Las empresas esperan un año más moderado en cuanto a resultados ante la posibilidad de un precio del cobre que se moderará respecto al 2021, lo que también ocurriría con los subproductos.

En cuanto a variables que inciden en los costos, el tipo de cambio en promedio posiblemente sea similar o algo superior al de 2021, lo que tendría un efecto positivo, aunque este efecto sería anulado por la mayor inflación que afectará los costos locales e internacionales, particularmente el precio del petróleo que se espera en mayores niveles que en 2021, especialmente después de la crisis en Ucrania.

Sumado a lo anterior, un escenario de mayores tasas de interés locales e internacionales explicará un contexto más restrictivo de financiamiento, con mayores costos financieros.

A lo anterior, se debe sumar la incertidumbre institucional y normativa presente en Chile, que puede reflejarse en diversos e inesperados costos regulatorios.

¿Considera que 2022 será un año donde otros minerales, fuera del cobre, destacarán más?

La crisis geopolítica posiblemente impulse al petróleo y otros combustibles donde Rusia es un actor relevante. También el oro y otros metales utilizados como refugio podrían beneficiarse.

En todo caso la tendencia de los minerales que apoyan la descarbonización del mundo se mantendrá, beneficiando no solo al cobre sino a otros como el níquel, litio, grafito.

¿De qué manera –se prevé- que los cambios que está viviendo Chile (considerando decisiones de Convención Constitucional y cambio en el Gobierno) influirán en la demanda de cobre?

El factor incertidumbre será el más importante, con un efecto de cautela en la toma de decisiones. Mientras no se clarifique la situación política es difícil estimar efectos más concretos.

En materia de inversión en minería del cobre y/o del litio, ¿cómo ve el panorama a corto plazo?

En el caso del cobre, no habría variaciones importantes en el corto plazo, más allá de eventuales ajustes en los montos de capital invertido en los proyectos que actualmente están en construcción, como lo son:  Rajo Inca, Quebrada Blanca II, Plan de Desarrollo Teniente (Ex Nuevo Nivel Mina), Pelambres Expansión I, y expansiones en las operaciones de Mantos Copper.

Sin embargo, el panorama podría cambiar en caso de que se comience las actividades ligadas al proyecto de minera Collahuasi “Mejora en la Capacidad Productiva 210 ktpd”,  cuyo monto de inversión es de  MUS $3,200 y su EIA fue recientemente aprobado.

Cabe destacar, que los proyectos mencionados son Brownfield.

Para el caso de proyectos que están en carpeta (Brownfield y Greenfield), estos se encuentran aún en evaluación técnica, económica y ambiental, y están a la espera de decisiones corporativas sobre su materialización. Difícilmente la inversión considerada en estos proyectos se vea reflejada en el corto plazo.

En el caso del litio, el corto plazo estará marcado por la reciente aprobación del proyecto de exploración en el Salar de Maricunga por parte de Codelco, lo que permitiría una inversión de MUS $15 en el sector. Las actividades deberían comenzar en marzo y extenderse hacia fines de año. También se puede mencionar el avance del proyecto Salar Blanco, sujeto a la resolución de las controversias que existen en el Salar de Maricunga.

También hay que destacar el ingreso al SEIA del proyecto de SQM  “Aumento de Capacidad y Optimización Producción Planta de Litio Carmen” por un monto de inversión de MUS $987. Si se cumple el cronograma del proyecto, la inversión se podría ver materializada hacia fines del 2022, sin embargo, queda por resolver aún la entrega de permisos.

Fuente: Minería Chilena