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Sin embargo, se trataría de un hecho transitorio, y que también está relacionado con la nueva variante Ómicron, y el efecto que esta podría tener en los mercados.

Por Tomás Vergara P.

Varias de las empresas mineras que operan en el país vieron caer su cotización en la bolsa durante la jornada de este lunes, acusando el impacto en la valorización de sus acciones, principalmente por el aumento en los contagios por coronavirus con la nueva variante Ómicron, lo que siembra dudas respecto a la rapidez de lo que puede llegar la recuperación económica global.

Pero, además, la caída generalizada en las acciones también estuvo en parte relacionada con la exposición de las distintas mineras a Chile, como por ejemplo ocurrió con Antofagasta Minerals –empresa cuya cotización retrocedió 5,51% en la Bolsa de Londres-, influyendo los resultados de la elección presidencial en Chile, principal productor mundial de cobre.

El brazo minero del Grupo Luksic es el principal actor del rubro en el sector privado local, y todas sus faenas en operación se encuentran en Chile, misma situación que la minera no metálica SQM, cuyas acciones serie B se desplomaron en un 14%, mientras que la serie A –la menos líquida- se contrajo en un 1,1%.

Distinto impacto acusaron las demás empresas que operan en el país, pues si bien sus acciones retrocedieron, su caída fue de menor magnitud. En el caso de BHP, controladora de Minera Escondida, la faena más grande de cobre del mundo, sus títulos cayeron 1,54%, Glencore 2,04, y Albemarle 5,11%.

Según los expertos, los riesgos para este grupo de empresas pasan por la incertidumbre en torno a eventuales cambios en el ámbito ambiental y tributario, principalmente, pese a que la campaña del Presidente electo, Gabriel Boric, se moderó en las últimas semanas.

La caída de las mineras fue generalizada y explicada por los temores respecto a la variante Ómicron, pero también influyeron los resultados de la segunda vuelta de la elección presidencial en Chile, sobre todo en aquellas compañías que están más expuestas al país”, explicó el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

Agregó que el tema que preocupa a las mineras son los cambios anunciados en campaña. Si bien se moderó el discurso en las últimas semanas, se espera un gobierno con transformaciones para el sector. Esto genera incertidumbre para las compañías que requieren estabilidad.

Por su parte, el académico de la Universidad Católica Gustavo Lagos apuntó a que existe un efecto directo del resultado de las elecciones y la cotización de estas empresas, sin embargo, le restó dramatismo a la situación. “No le atribuyo gran importancia, ni mucha duración, porque no hay ningún indicio de lo que va a ser este gobierno, de hecho no sabemos todavía qué pasara con el proyecto de royalty en el Senado, porque se reactivó y puede haber votación antes del cambio del Gobierno. Ahí se están considerando posiciones bien distintas de lo que se aprobó en la Cámara, una cosa totalmente distinta”, aseguró.

Lagos sostuvo que lo más probable es que el nuevo gobierno vaya decantando hacia la moderación y hacia un programa realista. “Hay que tener presente que como país tenemos una oportunidad tremenda, si se maneja bien esto, puede traer mucho más tributos al Fisco, más inversión, más posibilidades de hacer innovación y que vayan nuevos recursos a las regiones, porque sabemos que esta década será de precios altos. Es una gran oportunidad para este país y sería bien absurdo que se desperdiciara”, añadió el académico.

Con todo, el precio del cobre cerró en US$ 4,27, un retroceso de 1,2%, completando una baja de 2% en lo que va de diciembre.

Fuente: El Mercurio