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Ayer alcanzó un nuevo máximo, llegando US$ 4,86 la libra.

De todos modos, el promedio anual del mineral superaría los US$ 4 por libra, impulsado por los usos asociados a la economía verde.

El cobre sigue extendiendo su racha positiva, luego de alcanzar su máximo histórico el viernes pasado. Ayer, el metal se disparó otro 3,5%, para cotizarse en US$ 4,86 cada libra, completando en lo que va del año un avance de 38%.

De esta manera, el metal sigue elevando su valor impulsado por diversos factores, entre los que destacan la economía verde, el debilitamiento global del dólar, y elementos puntuales en las últimas semanas, como son preocupaciones ligadas a la oferta de mineral en Chile y Perú. En esta línea, existe cierto consenso en torno a que la tendencia debiese extenderse en el corto plazo, para superar la barrera de los US$ 5.

“Estamos viendo un movimiento abrupto y no esperado, que recoge una oferta que ha respondido de manera lenta a un incremento importante de la demanda, impulsada en gran parte por la electromovilidad, pero esperamos que la oferta comience a responder en el segundo semestre, por lo que no es descartable superar los US$ 5”, explica Sergio Lehman, economista jefe en BCI, quien prevé que el precio promedio del año se ubique cerca de los US$ 4,20.

Un nivel similar es el que espera el académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, que apunta a la multiplicidad de factores que están influyendo en la subida del precio, por lo que, a su juicio, el promedio 2021 debiese cerrar por sobre los US$ 4,10 la libra.

“Lo que ha pasado ha tenido mucho de factores contingentes, principalmente por lo que pasa en Chile y Perú, pero hay que estar atentos con lo que ocurre, ya que las encuestas están mostrando un acercamiento en la elección presidencial de Perú, por lo que podría eventualmente bajar el riesgo, lo mismo si en el proyecto de royalty el Gobierno toma un rol activo, son cosas que van cambiando las percepciones de riesgo y que pueden tener impacto en los precios”, explica el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

El experto destaca que la industria está frente a factores de contexto tremendamente favorables y la tendencia de alza sigue instalada, pero advierte que la demanda en China está mostrando señales de disminución, por precios, y elementos logísticos, por lo que prevé un valor promedio del ejercicio en el rango de los US$ 4 por libra.

Desde Sonami, el gerente de estudios y miembro de Comité Consultivo del precio del cobre, Álvaro Merino, adelanta que se debe tener en consideración, que el crecimiento de China, principal consumidor de cobre a nivel mundial, se desacelerará, particularmente en la segunda mitad del año. “Ello debiera tender a moderar el alza en la cotización del cobre, de modo tal de cerrar el año con un precio promedio anual, en torno a US$ 4 por libra”.

Merino recuerda que las autoridades asiáticas ya han mostrado preocupación por el alza de las materias primas, lo que ha generado gran presión sobre los costos de las empresas, entregando las primeras señales de que tomarán medidas para controlar la especulación y el avance de valores. “Hay que tener cautela, porque el mercado de los metales y particularmente del cobre, se mueve al ritmo que impone el gigante asiático”, sostiene.

Mayor optimismo muestra el jefe de análisis de XTB Latam, José Raúl Godoy, quien adelanta que lo más probable es que se siga viendo una alta volatilidad en el precio del metal, “pero todo apunta a que ante una demanda fuerte, que probablemente se extienda en el tiempo y una disrupción en la oferta, el precio de la libra de cobre debería rondar los US$ 5 en el corto plazo”. Asegura que incluso el promedio anual podría superar esa barrera.

Con todo, según un reporte de Econsult, el precio del cobre que se ve por estos días si bien corresponde al máximo histórico nominal, no lo es en términos reales. Esto, ya que en el anterior superciclo, alcanzó un valor equivalente a US$ 5,37, cifra que incluso llegó a US$ 7,61 en 1974 y US$ 7,11 en 1966.

En tanto, desde el Gobierno abordaron el impacto del comportamiento de la principal exportación del país, y el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, sostuvo que “esto nos permite tener mayor recaudación fiscal”, la que según el último cálculo de la Dipres, sería de al menos US$ 8.000 millones. “La mayor recaudación la estamos usando intensamente para financiar ayudas sociales. Si se mantuviera más alto, es posible tener una recaudación adicional, ojala así sea. Si es así, nos va a permitir seguir financiando estas ayudas sociales, aseguró Cerda.

Fuente: El Mercurio