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Informe encargado por el Consejo Minero a la consultora Plusmining.

Reporte destaca que, gracias a la institucionalidad, se han evitado subdeclaraciones en las exportaciones del mineral y destaca la posición del país a nivel continental.

En medio de la discusión por el proyecto de royalty minero que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y que está siendo estudiado por el Senado, el Consejo Minero encargó un estudio a la consultora Plusmining, para verificar la situación de la industria minera respecto a transparencia y fiscalización de la actividad, en un documento que aborda desde aspectos impositivos hasta regulatorios. A nivel general, dentro de las principales conclusiones del estudio, es que se constató que existe información limitada respecto al desempeño de instituciones estatales en cuanto a fiscalización de la industria minera, siendo Cochilco y Sernageomin excepciones al disponer de mayores antecedentes públicos.

En esa línea, el informe explica que esto no ocurre en el Servicio Nacional de Aduanas, Servicio de Impuestos Internos y en la Comisión para el Mercado Financiero, situación que podría dar pie a argumentaciones en contra de la industria minera, como resultado de la poca disponibilidad de información. “El principal tema es la coordinación: el tema minero es bien especializado, en nuestra institucionalidad hay diferentes agencias que tienen la responsabilidad de mirar los distintos aspectos, pero se necesita una mayor coordinación entre ellas para que el proceso sea completo. También hay mucho desconocimiento de cómo se realiza este negocio en la parte comercial, un tema que lamentablemente no es bien comprendido, lo que produce problema”, dice Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.

En cuanto a la fiscalización de exportaciones y declaración del valor de ventas, se advierte que el sistema chileno en el que Cochilco controla las condiciones comerciales y Aduanas la calidad física y química ha resultado en una adecuada recaudación de impuestos mineros relevante para el país, sin desincentivar la exportación de minerales. “Las exportaciones de cobre en Chile son controladas adecuadamente para que sean llevadas a cabo bajo condiciones de mercado, lo cual es reflejado por estudios que confirman bajos niveles de subdeclaración de ventas”, aseguran.

Según se detalla en el estudio, como resultado del rol fiscalizador de Cochilco y Aduanas en los últimos 10 años, se ha podido constatar que las subdeclaraciones de valor de exportación de concentrados se han mantenido acotadas, evidenciando que las mineras en Chile están sujetas a un marco que minimiza las posibilidades de hacerlo. Y es que, por ejemplo, algo que no es muy conocido es que a la hora de celebrar un contrato, ambas partes definen la representación de un laboratorio internacional en el que se verifican las condiciones de la transacción, y la definición de un tercero en caso de que existan diferencias, así como el propio laboratorio que tiene Aduanas.

“Esto se basa en un sistema de contrapeso entre los intereses del comprador y vendedor. Chile tiene un sistema reconocido internacionalmente de manejo de contratos; está sistematizado, a diferencia de otros países, lo que da tranquilidad a la inversión”, dice Guajardo. En esa línea, el reporte asegura que, de modo general, Chile se ubica en posiciones intermedias entre países desarrollados y países emergentes, en cuanto a índices de gobernanza, calidad regulatoria y atractivo para negocios mineros, encabezando a nivel continental, pero perdiendo estabilidad política y regulatoria en los últimos años.

Fuente: El Mercurio