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La principal exportación del país llegó a los US$ 4, 11 por cada libra.

Reactivación se vería primero en iniciativas más pequeñas, como la exploración, pero beneficiaría a toda la cartera de proyectos que existe para la década.

Muchos ya lo veían venir y ayer ocurrió. En una nueva jornada al alza, el precio del cobre superó los US$ 4 la libra, en un rally de 14 días en que acumula avance de 59 centavos (17%).

Solo ayer subió 2,96% en la Bolsa de Metales de Londres y cerró en US$ 4,11 la libra. Se trata del mayor valor desde septiembre de 2011.

Una de las razones son los disminuidos stocks que existen actualmente en Londres, cifra en torno a las 75 mil toneladas, y que en lo que va del año han caído hasta en un 30%, presionando cada vez al mercado.

Según explican los expertos, la tendencia positiva que está experimentando la principal exportación del país podría llevar al precio incluso a superar los US$ 4,5.

Las mejores perspectivas podrían acelerar el ritmo de invernes, especialmente para aquellos proyectos que ya cuentan con sus permisos ambientales y que están a la espera de la decisión de inversión por parte de los directorios.

“Se va a ver la reactivación de proyectos, porque las proyecciones apuntan a que este nivel dure al menos 2 años. Lo que pasa es que hay mucha liquidez en los mercados, que seguirá subiendo, sobre todo tras el paquete de estímulos impulsado en EE.UU. Por el presidente Joe Biden. Con esto, la gente se pone a comprar cobre y a construir y cuando hay mucha plata los inVersionistas invierten en forma procíclica”, asegura el académico Gustavo Lagos, de la Universidad Católica.

Según el último catastro minero de Cochilco, al 2020, para la década actual se detallan 35 iniciativas destinadas a desarrollos de faenas de cobre, las que concentran más de US$ 66 mil millones en desembolsos.

En cuanto a las obras que se esperan materializar y poner en marcha hasta 2023, se alcanzan los US$ 15.300 millones, que serían los que podrían recoger mayor beneficio del período de a los altos precios.

“Ciertamente que el precio, que es un indicador de la expectativa de ingreso futuro, es muy importante en las decisiones de inversión, pero hay que tener mucho cuidado, porque las decisiones de inversión en minería son de largo aliento, por lo que hay que distinguir por etapas. En el largo plazo esta es una señal potente para todo tipo de proyecto y, en lo inmediato, se debe segmentar”, aseguró el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

El experto apunta a que lo primero que se reactivará será la actividad de exploración, para luego seguir con pequeños productores. Agrega que iniciativas medianas y grandes dependen también de otros factores, pero se pueden ver avances en etapas previas, como estudios financieros y ambientales.

Guajardo revela que otra de las ventajas que tiene el país —y que en ocasiones ha sido criticada—, es que la mayor parte de los proyectos son expansiones o parte de las faenas actuales. “Es más fácil recurrir a estas iniciativas que partir de cero, por lo que Ja cartera chilena podría tener un recorrido más rápido y encontrar más beneficios que países con proyectos greenfield, como Perú, que tiene grandes proyectos, cuyos obstáculos para materializarse son más altos”.

Por otra parte, la exploración, Etapa clave para el desarrollo de nuevos proyectos, durante el último año fue uno de los segmentos más castigados de la industria minera. Según cifras de Cochilco, el presupuesto mundial mostró una baja de 10%, alcanzando los US$ 8.328 millones, siendo Chile el país de mayor desembolso a nivel regional y el cuarto lugar a nivel mundial: En detalle, en el país se registró un presupuesto en exploración minera para el año 2020 de US$ 458 millones, una baja del 30% respecto del período previo.

Por último, se prevé también que se puede generar una ola de fusiones y adquisiciones en la industria, buscando aprovechar el buen momento de la cotización. Parte de esta tendencia ya se ha visto durante los últimos días, en que gigantes mineros como Barrick han anunciado la venta de activos, como una faena en Perú, y la canadiense Teck, que decidió centrarse en el desarrollo del megaproyecto Quebrada Blanca Fase Íl, y eventualmente desprenderse de iniciativas en México y Perú.

Hacienda pone paños fríos a la histórica racha del mineral

El buen momento por el que atraviesa el precio del cobre es seguido de cerca por el Gobierno, ya que se trata de importantes efectos positivos para la recaudación, en medio de un delicado momento para las arcas fiscales.

El biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, apuntó a que el nivel actual del mineral “tiene fundamentos de largo plazo” y que pone al país “en una posición única de oportunidad para seguir desarrollando el sector minero, aumentar la capacidad de producción y así atender esta alza esperada de la demanda”.

El titular de Hacienda, Rodrigo Cerda, calificó el momento como una buena noticia, pero llamó a la prudencia. “Sabemos que los commodities en general, y el precio del cobre es uno de ellos, tienen volatilidad y eso significa que existen períodos donde puede subir, pero también hay períodos donde puede tender a disminuir. En ese sentido, nosotros miramos con bastante atención lo que está ocurriendo con el precio del cobre, pero debemos ser prudentes y mirar si esto se mantiene en el mediano plazo ose corrige posteriormente”.

En tanto, desde Codelco también abordaron la situación, y, según reportó Reuters, el vicepresidente de Comercialización de la minera estatal, Carlos Alvarado, explicó que el plan de inversiones de la estatal está basado en decisiones de largo plazo “que no se altera por situaciones puntuales de precio (.. ) Sin embargo, esta coyuntura nos da una buena oportunidad de contribuir con nuestra generación de caja y al financiamiento de nuestra cartera de inversiones, en lugar de mayor endeudamiento”.

Fuente: El Mercurio