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En medio de las discusiones por aumentar el tributo a la industria, el metal rojo rompió el récord que mantenía desde el 2011 y marcó un nuevo hito en su historia.

“Una muy buena noticia para Chile”. Esa fue la impresión de las autoridades luego de que el cobre rozara un precio de US$4,7 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, con lo que rompió el récord histórico que mantuvo vigente desde inicios de 2011 hasta este viernes.

Y las proyecciones no descartan que el commodity suba más, incluso bancos como Goldman Sachs prevén que el metal podría convertirse en el “nuevo petróleo” y alcanzar los US$6,8 la libra, en medio del contexto mundial que avanza hacia una transformación energética, donde los recursos naturales, y especialmente el cobre, serán los protagonistas.

En ese sentido, Juan Raúl Godoy, jefe de análisis de la empresa de inversiones XTB Latam apuntó que “las expectativas de demanda de cobre a largo plazo se encuentran en sus niveles más altos debido a los planes de los gobiernos de países desarrollados que buscan enfocarse en las energías verdes para disminuir el uso de petróleo”.

No obstante, Emol conversó con diversos expertos sobre esta materia, quienes indicaron que además de existir un entorno propicio de recuperación económica, liderada Estados Unidos y China – principal consumidor del metal rojo -, lo que favorece a la principal exportación chilena, han surgido elementos específicos que hacen anticipar que su valorización podría alcanzar incluso los US$5 la libra en el corto plazo.

De hecho, Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining señaló a este medio que, si bien “el cobre tiene una tendencia de alza bastante clara establecida hace varios meses, lo que estamos viviendo en estos días es porque se han agregado factores puntuales, se ha puesto el foco en la oferta. Hay menos producción en Chile y en Perú tampoco hay mucho convencimiento de la recuperación, hay rumores de la detención de una mina en Zambia (…) y sin duda que el tema político está haciendo mucho ruido”.

Esto último en base los procesos políticos por los que atraviesa nuestro país y Perú, naciones que concentran cerca de la 40% de la producción del commodity a nivel mundial.

Punto al que se refirió Daniela Desormeaux, directora de estudios de Vantaz Group, quien explicó que “el precio que estamos viendo responde a una situación de oferta, temores y también lo que está viviendo Perú, recordemos que en Perú hay dos candidatos con ideas bastante opuestas, y hoy día las encuestas muestran que como mayoría estaría ganando el candidato que apunta a nacionalizar la minería. Entonces obviamente hay un factor político de incertidumbre que está pesando harto”.

De igual manera, Ricardo Bustamante, jefe de Estudios Trading de Capitaria, indicó que “con los argumentos alcistas, probablemente el techo del cobre se vea en algunos años más, lo que debiera seguir apoyando un impulso hasta, por lo menos, los US$5 la libra durante las próximas semanas”. En la misma línea, Desormeaux acotó que “el techo podría alcanzar los US$5 la libra, y eventualmente podría superar eso”.

Precios altos y el royalty minero

Fue este jueves que la Sala de la Cámara de Diputados despachó al Senado el proyecto que establece un royalty minero. En concreto, la iniciativa, busca establecer un impuesto por la explotación de la minería del cobre, del litio y de todos los minerales por parte de las empresas, equivalente al 3% del valor de las ventas, tasa que subiría a medida que los precios de los productos crezcan. ¿El objetivo? Aumentar la recaudación fiscal.

No obstante, el avance de la medida ha generado preocupación tanto en la industria como en el Ejecutivo, debido al impacto que podría causar en la competitividad de la minería chilena frente a países dedicados al rubro, como Perú y Australia.

En ese sentido, luego de que el cobre marcara un precio histórico este viernes, el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet recalcó que “si se mantiene este precio significará, con el royalty hoy vigente, ingresos adicionales para el Estado por casi US$10 mil millones extras (este año), que nos servirán atender las urgentes necesidades sociales producto de la pandemia”, e hizo un llamado a tener una discusión seria sobre el futuro del sector y su contribución.

Por otra parte, un análisis de Bloomberg aseguró que la medida tributaria “como mínimo, retrasaría cualquier capacidad nueva, extendiendo el prolongado período que demora poner en marcha una nueva mina”, mientras que “la producción de Chile podría comenzar a disminuir a 5 millones de toneladas”. Además de perjudicar la inversión.

Bajo ese contexto, la directora de estudios de Vantaz Group señaló que aunque instaurar un royalty con esas características puede significar mayores ingresos, “el impacto negativo que pueda tener no es algo que eventualmente veremos hoy día, sino que lo vamos a ver en un mediano y largo plazo. Probablemente nuevos proyectos que signifiquen explotar depósitos, con menores leyes, puede ser, por ejemplo, que no se lleven a cabo”.

“Esto va a tener un impacto en la oferta futura, en una oferta que ya está bastante restringida”, declaró.

Por su parte, Godoy advirtió que pese a que “esta iniciativa generará mayores recursos para las arcas fiscales, lo importante del debate es llegar a ciertos equilibrios”, y agregó que este debe apuntar a que “la industria minera aporte al país recursos de forma justa sin que desincentive la inversión, lo que podría ser riesgoso para el futuro”.

Pero destacó que “considerando que el precio del cobre está en máximos históricos y tiene proyecciones bastante optimistas en el medio plazo es necesario realizar un ajuste para poder recaudar más impuestos y de esta forma Chile pueda enfrentarse a un mejor escenario fiscal”.

Con todo, aunque Guajardo anticipa un “ciclo muy bueno, que ya estamos teniendo”, hizo un llamado a la cautela, sobre todo considerando que el debate por un nuevo gravamen se da en el marco de un alza importante del precio “lo que puede incentivar a que las visiones sean un tanto irreales y que este es un mercado cíclico. Una ley dura por muchísimo tiempo, los precios altos no necesariamente”.

A raíz de esto, Desormeaux cerró indicando que “una cosa es cuáles son los niveles que podría alcanzar el precio del cobre y después si esos niveles son sostenibles en el tiempo” y aseguró que si bien el commodity puede continuar con su racha alcista, en el largo plazo prevé una valorización cercana a los US$4 la libra.

Fuente: EMOL